Una historia detrás de la historia

01/Dic/2015

Por Javier Galperin, de Copredi (para CCIU)

Una historia detrás de la historia

El 19 de enero de este año, empezó una historia que lamentablemente, todavía no encuentra final. El Dr. Natalio Alberto Nisman, fiscal federal de Argentina, a cargo de la causa AMIA, fue encontrado muerto de un disparo en su casa, horas antes de formular una acusación contra la presidenta de la nación y otros miembros de la cúpula política. Para algunos, lo más preocupante será llegar al fondo del asunto, y averiguar con certeza la causa de muerte. Es una preocupación que hasta hoy en día mantiene en vilo a todo un país. Pero para otros, una minoría, lo que curiosamente les preocupaba era como iba a comenzar la historia. Y eso sería determinante, porque la realidad que algunos han olvidado, es que dos personas perdieron su vida ese día.
“Me acaban de informar sobre un incidente en la casa del Fiscal Alberto Nisman.” Ese mensaje se difundió a las 00:35 hs. del mismo día 19, y dio comienzo a una gran telaraña de especulaciones y teorías. El mensaje lo escribió en Twitter Damián Pachter, periodista del Buenos Aires Herald. De inmediato quedó claro que había quienes no querían que se supiera. Quizás, quienes ya conocían la verdad necesitaban de más tiempo para imponer su versión. Quizás, quienes podrían salir perjudicados de la situación necesitaban tiempo para justificar su accionar, o peor, para ocultarlo. Lo único que se puede afirmar con certeza, es que ese mensaje en Twitter, que se convertiría en la primicia sobre como el fiscal Nisman perdiera su vida, sería el desencadenante que luego obligaría a Pachter a dejar atrás la suya.
Sobran relatos y versiones sobre lo que ocurriera ese día. Para quien no conocen la historia, el propio Pachter se encargó de transmitirla a través de una columna del diario israelí Haaretz, que luego recogió Infobae, entre otros:
(…) Entonces se lo mostré a un amigo, quien me dijo: ‘Andate ya para Retiro -la terminal de Buenos Aires- y vení a visitarme. Tenés que dejar la ciudad’. Fue alrededor de las 20:30. Tuve mucha suerte. Cuando llegué un colectivo salía en dos minutos. A dónde iba ese colectivo, tampoco lo revelaré jamás».
«Después de varias horas viajando, llegué a otra terminal de colectivos donde permanecí varias horas. Resultó ser un gran error: creo que fue el lugar donde alguien empezó a observarme. Pero no lo sabía en ese entonces», agregó.
Y sigue: «No me quería quedar mucho tiempo en ningún lugar, así que caminé a una estación de servicios que estaba cerca. Mi amigo me contactó y me dijo: ‘Llego en 20 minutos’”
«Ya habían pasado dos horas desde que me senté cuando una persona muy extraña entró. Tenía puesto jeans, una campera de jean y anteojos Ray-Ban. Lo visualicé enseguida, pero me quedé donde estaba. Estaba sentado a dos mesas de distancia. De repente, siento un dedo en mi cuello y salté como nunca lo había hecho en mi vida».
«Era mi amigo haciendo una de sus bromas: ‘Estás un poco nervioso’, me dijo y agregó: ‘Te están vigilando, ¿no notaste al agente de inteligencia atrás tuyo?’
«¿El de jeans y Ray-Bans?»
«Sí»
«¿Qué quiere?»
«Quedate calmado y mira mi cámara», me dijo mi amigo mientras me sacaba una foto. En realidad, le sacó una foto al agente de inteligencia, quien se fue cinco minutos después. Tengo esa foto conmigo».
«Entonces tuve que considerar cuál era mi mejor opción, porque nunca es buena noticia que un agente argentino de inteligencia te esté siguiendo. No quería tomar un café conmigo, eso seguro «, admitió.
Montevideo y Madrid
Aquí, Pachter relata cuando decide dejar la Argentina por seguridad: «En cualquier caso, la decisión fue rápida: tenía que abandonar el país inmediatamente. Me contacté con uno de mis mejores amigos, quien se asustó, pero entendió la situación. Teníamos que hacerlo rápido y estoy seguro que su eficiencia me salvó la vida. Le estaré por siempre agradecido».
“Entonces lo hice: compré pasajes de Buenos Aires a Montevideo, Madrid y Tel Aviv. Tenía que mantener un perfil bajo para esquivar las fuerzas de seguridad. Entonces volví a Retiro, la parte más aterradora del día. Estaba seguro de que, si algo pasaba, pasaría en la terminal de colectivos, un lugar muy peligroso a la noche”.
El periodista detalla sus miedos a la perfección: “Sentía que alguien estaba tras de mí y que me dispararían de algún ángulo extraño. Pero después sospeché de mi taxista. Imaginé que me llevaría a algún lado. Mientras tanto, le envié mensajes de texto a mis dos mejores colegas, un amigo y a mi madre. Les indiqué donde nos reuniríamos: el aeropuerto de Buenos Aires. No podía perder más tiempo en el teléfono porque estaba siendo vigilado”.
“Cuando mi madre llegó estaba llorando, pero permaneció calmada. Discutimos algunas cosas y le dije que se tenía que ir. Luego mi amigo periodista vino e hicimos una entrevista que ya estuvo en los principales diarios de Argentina. Estaba volando a casa, a Tel Aviv, como siempre quise”, concluyó.1
Ese es el relato sobre como un joven periodista argentino, en un lapso de menos de 24 horas, se vio forzado a dejar su trabajo, su casa, su familia, su país, su vida. Luego llegarían situaciones aún más escandalosas, llegando al punto en que un medio oficial de la Casa Rosada difundiera la información de los pasajes de Pachter. En ese punto, ya a nadie le quedaron dudas de que mientras continuara el gobierno Kirchnerista, Argentina no era un lugar seguro para Damián Pachter.
Soplan en Argentina vientos de cambio. Las elecciones recientes arrojaron un resultado adverso para quienes buscaron ocultarlo todo. El nuevo gobierno ya se ha comprometido a derogar el polémico memorándum de entendimiento con el gobierno de Irán. La causa AMIA parece adquirir renovada fuerza. Al final, quizás, Alberto Nisman pueda encontrar la justicia que le permita descansar en paz. Al final, quizás, Damián Pachter pueda ser libre de reencontrarse con su familia y su país sin miedo. Al final, quizás, la verdad saldrá a la luz, y encontraremos la justicia que ya tanto ha demorado.
1 La nota corresponde al medio argentino Infobae, y su versión completa se puede leer en: http://www.infobae.com/2015/01/25/1622931-por-que-dejo-la-argentina-damian-pachter